Ya es repetido, la zona sur del lejano país llamado Chile a recibido una vez más la visita de un terremoto, grado 8,8 en la escala de Richter, con gran destrucción de viviendas por efecto del movimiento, a lo antiguo de sus construcciones y por el posterior maremoto que destruyo lo más cercano a su paso.
Me detengo en el último punto para reflexionar respecto a lo masivo de esta conclusión, estará pensando la población de Cauquenes en lo resilientes que resultan a los ojos de un visitante, nunca estuvieron desabastecidos, los almacenes de barrio abrieron sus puertas tan pronto como pudieron, sin miedo a ser saqueados por turbas egoístas y carentes de esperanza frente a sus autoridades, tomaron la iniciativa, no entregaron el destino de sus días a las mal llamadas autoridades, se hicieron responsables de su destino y lo hicieron muy bien, a pesar de la gran destrucción material. La población de Concepción comprenderá lo frágil que es su sistema de energía, comunicaciones, transporte y abastecimiento, o pasará los días justificando que todo es debido a una catástrofe para la cual “nadie puede estar preparado”.
Cobquecura querido y su gente, nuestras casa caídas tenían más de cien años, habían resistido tres o cuatro grandes movimientos, ¿nunca pensaron en que algún día habría que volver a comenzar con nuevas ideas, nuevos propósitos, nuevos horizontes? Sus huertos, chacras y siembras, así como el comercio local habrían podido alimentar a la población temerosa refugiada en lo alto de la comuna sin problema alguno, no por eso dejamos de agradecer la ayuda proveniente de la gran ciudad, más eso una vez más me lleva a pensar “¿Por qué es necesario que sucedan estas “catástrofes” para que los que disponen de más recursos se animen a compartirlos con los que tienen menos? ¡¿POR QUE?!, ¿por qué no mantienen su generosidad y envían regalos con más frecuencia? Háganlo, después de esta experiencia pudieron constatar que es posible compartir, es muy probable que las localidades rurales no precisen alimentos, pero si se precisan libros y seres de carne y hueso que lleven Luz, esperanza y herramientas para elevar los espíritus y la autoestima de esa gente linda y humilde que tiene todo lo que necesita para vivir feliz y no se da cuenta, perdieron sus casas, pero tienen la voluntad de construir algo mejor y más seguro, no se quedan entrampados en las formalidades de lo que pudiera o no ser “típico”, son ellos, viven, mantienen la cultura de la gente unida a la tierra y sus ciclos, de sembrar, cosechar, almacenar, consumir y compartir, son resilientes más que cualquier alto ejecutivo de la gran ciudad, debemos ser capaces de empoderarlos, que valoren sus vidas y circunstancias, que sigan amando la tierra y la cuiden así como ella nos ha cuidado.
Los Permacultores, diversos por naturaleza, en el camino de la resiliencia, estamos y estaremos dispuestos a colaborar en estas y otras misiones que la vida y la naturaleza ponga en nuestro camino de aprendizaje y evolución, para aportar objetivamente, sin compromisos políticos ni sectarios, sólo por ser uno más de este planeta llamado Tierra, sin prisa y sin pausa...
Bendiciones,
Fabiola Salazar L.
(1) Resiliencia (Fuente: Permacultura.cl):
La Palabra resiliencia se deriva del verbo latino salire y del término resilio que significa volver atrás, resaltar o rebotar. Es la propiedad de un material que le posibilita regresar a su forma original luego de ser doblado, estirado o comprimido.
En Ciencias físicas: es la cantidad de energía por unidad de volumen que puede absorber un material antes de que comience la deformación irreversible, esto es, la deformación plástica. El término resiliencia se refiere a una calidad particular de un objeto físico. La resiliencia es una característica de un material que le permita reasumir su forma o posición original después de ser sometido bajo una fuerza.
En Biología: se define como la capacidad de recuperarse rápidamente de enfermedad o de un desastre natural. Las criaturas resistentes pueden vivir bien en situaciones difíciles de acuerdo a su adaptación al ecosistema y los cambios que ocurren en él.
En Ecología: Es la medida de la habilidad o capacidad que tiene un ecosistema de absorber estrés ambiental sin cambiar sus patrones ecológicos característicos, esto implica la capacidad del sistema para reorganizarse bajo tensiones ambientales y establecer flujos de energía alternativos para permanecer estable sin perturbaciones severas, sólo con algunas modificaciones menores en su estructura; de esta forma, la resiliencia ilustra la capacidad de los sistemas naturales de recuperarse al efecto adverso producido por la acción del hombre o de la misma naturaleza.
Resiliencia Comunitaria: Capacidad que han tenido las poblaciones de ciertas comunidades de resistir, sobrevivir y reconstruirse después de haber sufrido agresiones destructoras.
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